Estamos en plena época de lluvias y con ellas el arribo de la temporada de luciérnagas, escarabajos luminosos que atraen a los amantes de la naturaleza por su belleza.
Está de moda el ir a observar luciérnagas. Para realizar esta experiencia de turismo de naturaleza varios operadores ofrecen tours a santuarios o parques situados a los alrededores de la Ciudad de México.
Bosques de Puebla, Tlaxcala y el Estado de México son algunas de las opciones para vivir la magia del avistamiento. Incluso en algunas poblaciones han creado la «Feria de la luciérnaga», con oferta gastronómica, cultural y artesanal, para hacer más atractiva su oferta.
Un avistamiento fugas
Por esto mismo tour operadores incluyen viajes «de ida y vuelta» de más de quince horas con alimentos y otras actividades en un solo paquete.

Lo que el viajero debe saber es que las luciérnagas con su bella luminiscencia se observan, en apogeo, cuando cae la noche y por un lapso de hasta unos 90 minutos y de preferencia después de que haya llovido. Es decir, caminará, después de circular en carretera y terracería, en lo profundo del bosque frío, en oscuridad, con lodo, tal vez bajo la lluvia y en silencio, cosa que muchos tours no informan.
A la vuelta de la esquina
Esto no sucede en el Parque Ecoturistico Dos Aguas, ubicado en Tlalmanalco, Estado de México, en las faldas de la Volcana Iztaccíhuatl.
El paraje se ubica a 90 minutos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con dirección a Amecameca, pasando la población de Tlalmanalco (cuya iglesia, con sus bellos arcos coloniales, bien merece una visita).
Tras la llegada, los visitantes estacionan su auto y los guías les dan una plática sobre las luciérnagas y el peligro de extinción que las amenaza. Después, en la oscuridad, inicia una caminata de 30 minutos, en el bosque, en un cómodo sendero que serpentea junto a un riachuelo, y ahí con el murmullo del agua, comienza la magia: las luciérnagas comienzan a centellar rápidamente por todas partes.
Solo cámaras fotográficas muy potentes pueden captar este rito de la naturaleza, es mejor guardar este bello momento en la mente.
Esta bioluminiscencia la crean las luciérnagas para comunicarse y atraer parejas para cortejaelas en busca del apareamiento. Se trata de una reacción química con elementos que se ubican en su abdomen.

Tras el avistamiento y la breve caminata de retorno, los turistas ven un video del tema y reciben café y pan de la región o una completa «cena entre velas» en un comedor del propio parque que también cuenta con cómodas cabañas con servicios básicos, cocineta y chimenea, ideales para hospedarse y gozar del parque antes y después de la experiencia de las luciérnagas. El parque cuenta con cascadas, riachuelo y actividades para niños y adultos.
Jesús Juárez, directivo del parque comenta: «El precio de entrada a vivir la observación de luciérnagas es de $300, que incluye el recorrido con guías, la plática, el video y el café con pan artesanal. Hay oferta de 2×1 en fechas seleccionadas. La cena completa cuesta $130 y el precio de las cabañas es desde $700 para dos personas”.
La temporada acaba a mediados de agosto. ¡Apresúrate!
Quién guste vivir la experiencia de las luciérnagas en una forma cómoda y segura, en un lugar cercano a la Ciudad de México, el Parque Ecoturístico Dos Aguas es una excelente opción.
Informes y reservaciones: 597 975 4051
Dirección: Prolongación La Cuesta, s/n, CP. 56740, San Rafael, Tlalmanalco, Estado de México.



