Es la época más maravillosa del año en Estados Unidos y, de costa a costa, innumerables ciudades se iluminan con celebraciones que hacen de la temporada navideña una experiencia inolvidable. Desde el espectáculo del 100 aniversario de las legendarias Rockettes en la ciudad de Nueva York, hasta el regreso de la luz en Fairbanks, Alaska, con un brillante show de fuegos artificiales, pasando por mercados navideños, encendidos de menorá y desfiles tradicionales, la magia de las fiestas se vive en cada rincón del país.
«La temporada navideña en los Estados Unidos se celebra de innumerables maneras, moldeada por las tradiciones de las comunidades de todo el país», afirmó Fred Dixon, presidente y director ejecutivo de Brand USA. «Desde celebraciones frías y nevadas en el norte hasta reuniones festivas en las cálidas costas del sur, la variedad de experiencias disponibles, a menudo a solo un corto viaje de distancia, es algo que pocos destinos pueden ofrecer. Invitamos a los visitantes a experimentarlo por sí mismos y descubrir cómo las fiestas cobran vida de maneras significativas e inesperadas, dondequiera que elijan explorar».

Costa Este: tradición y luces
En Valley Forge, Pensilvania, el encendido de la menorá reúne a la comunidad con música, sidra de manzana caliente y manualidades. Washington, D.C. enciende la menorá más grande del mundo frente a la Casa Blanca, mientras que en Alexandria, Virginia, gaitas y barcos iluminados llenan de vida el río Potomac. En Nantucket, Massachusetts, el centro histórico se transforma en un país de las maravillas invernal, mientras que en Nueva York, las Rockettes celebran su centenario con un espectáculo único en Radio City Music Hall.
Medio Oeste: experiencias con encanto
Frankenmuth, Michigan, conocida como la “pequeña Baviera”, ofrece luces y tradiciones europeas, mientras que Wisconsin se llena de color con el Santa Cycle Rampage, un paseo ciclista festivo. En Kansas City, la Hallmark Christmas Experience recrea la magia cinematográfica con pistas de hielo, mercados y maratones de películas.
Sureste: celebraciones junto al mar
En Jacksonville Beach, Florida, las sillas de salvavidas se decoran con motivos navideños en Deck the Chairs, mientras que en Carolina del Sur, el Christkindlmarkt de Pendleton evoca a los tradicionales mercados alemanes. Sarasota despide el año con una piña luminosa en lugar de una bola, y Nashville lo celebra con su famoso Big Bash de Jack Daniel’s.

Noroeste del Pacífico: mercados y barcos iluminados
Seattle revive sus raíces nórdicas con Julefest y un mercado festivo frente a la Space Needle. En Portland, la tradición de Christmas Ships deslumbra con barcos iluminados que navegan por los ríos Columbia y Willamette, un espectáculo gratuito que reúne a miles de personas.
Suroeste y montañas: un toque único
Desde el icónico Desfile de las Rosas en Pasadena hasta el árbol de Tumbleweed en Chandler, Arizona, y el lanzamiento de chile en Las Cruces, Nuevo México, cada celebración sorprende con creatividad. En Breckenridge, Colorado, el Ullr Fest reúne a visitantes con cascos vikingos para rendir homenaje al dios nórdico de la nieve.

Más allá del continente: Puerto Rico y Hawái
En Puerto Rico, las fiestas se prolongan por 45 días con Nochebuena, Año Nuevo, Día de Reyes y Octavitas, convirtiéndose en una de las celebraciones más largas del mundo. En Hawái, Santa cambia su trineo por una canoa y su traje rojo por una camisa hawaiana para desear un alegre “Mele Kalikimaka”.
De norte a sur y de este a oeste, Estados Unidos ofrece infinitas maneras de vivir la temporada navideña. Un viaje que combina tradiciones, espectáculos, gastronomía y hospitalidad, convirtiendo cada destino en una celebración imprescindible.



