En el corazón del exclusivo vecindario de Uptown Park, donde la sofisticación se mezcla con la serenidad, se encuentra Hotel Granduca Houston, una joya discreta que redefine el concepto de hospitalidad de lujo. Tras una multimillonaria renovación, el icónico hotel revela una nueva era de elegancia europea envuelta en la calidez de Texas, reafirmando su lugar como uno de los destinos más refinados de la ciudad.
La elegancia de una villa italiana
Concebido bajo la dirección creativa de la reconocida diseñadora Kara Childress, el rediseño captura la esencia de una villa italiana —auténtica, vivida, con historia— reinterpretada para el viajero contemporáneo. Las paredes de estuco, los techos de madera tallada y los suelos de piedra evocan un monasterio restaurado con el paso del tiempo, donde cada detalle ha sido cuidadosamente seleccionado: iluminación artesanal, mármoles italianos y una paleta de tonos neutros con acentos en terracota que rinden homenaje a la herencia mediterránea.
El vestíbulo de Granduca, ahora un espacio grandioso e íntimo a la vez, recibe a los huéspedes con una atmósfera envolvente. Entre las obras fotográficas del célebre David Yarrow, que aportan un dramatismo cinematográfico a los muros, y el icónico Tiger Velvet tête-à-tête, todo invita a detenerse y contemplar. La sensación es la de haber entrado en una residencia privada, donde el lujo no se presume, se experimenta.

Remi: un viaje culinario entre Italia y Texas
En el corazón del hotel se encuentra Remi, el nuevo restaurante insignia liderado por el chef Maurizio Ferrarese. Su propuesta combina precisión técnica y sensibilidad europea, con una carta que celebra los ingredientes locales. Platillos como el Steak Frites con Wagyu texano, el Ora King Salmon con romesco o las alcachofas romanas crujientes revelan una cocina elegante, contemporánea y profundamente honesta.
En las paredes, las fotografías de Yarrow dialogan con el arte culinario, creando un relato visual que une la sofisticación italiana con la identidad texana. El resultado es un espacio que se siente tan refinado como acogedor, donde cada comida se convierte en una experiencia sensorial completa.
El arte de la conversación en Bar Remi
El Bar Remi, íntimo y seductor, transita con naturalidad del café matutino al cóctel nocturno. Bajo la curaduría del sommelier Ryan Gaudin, la carta de vinos y destilados reúne etiquetas de carácter y profundidad, perfectas para acompañar una conversación pausada o una lectura junto a la chimenea de la biblioteca.
Este espacio —vestido en tonos azul mediterráneo, con alfombras persas, lámparas de bronce y mapas antiguos— encarna la idea de “la sala de estar de Houston”, un refugio para quienes aprecian la belleza de los detalles y el placer de los momentos tranquilos.

Suites que inspiran calma y sofisticación
Las 121 suites de Granduca continúan la narrativa del hotel: ambientes residenciales, maderas recuperadas, balcones tipo Juliette y una atmósfera que combina intimidad y amplitud. Desde las suites junior hasta la presidencial, cada una ofrece una interpretación distinta del lujo, sin artificios. Aquí, el confort se percibe en la textura de los tejidos, en la calidad de la luz y en el silencio.
Tea d’Alba: la elegancia de las pausas
Los fines de semana, el hotel rinde tributo a la elegancia atemporal con su Tea d’Alba, una experiencia que celebra el arte de las pausas. Entre porcelanas finas, sutiles notas florales y conversación discreta, los huéspedes reviven la tradición del té con un toque italiano y un espíritu sureño.
Una nueva definición de lujo en Houston
A solo minutos de The Galleria y del Texas Medical Center, y a 25 minutos del Aeropuerto Internacional George Bush, Hotel Granduca Houston ofrece algo más que alojamiento: propone un modo de vida. Un lugar donde la sofisticación se traduce en serenidad, donde la inspiración italiana se entrelaza con la hospitalidad texana, y donde cada estancia se convierte en un capítulo memorable de viaje.
Hotel Granduca Houston
Uptown Park, Houston, Texas
hotelgranducahouston.com



