En el corazón de la Ciudad de México, donde convergen historia, cultura y una vibrante vida urbana, Central Hoteles inicia una nueva etapa en su evolución con el lanzamiento de suites de lujo y un servicio de Butler que redefine la experiencia de hospedaje en el Centro Histórico.
Desde su apertura en 2014 con Zócalo Central, el grupo apostó por proyectar un México contemporáneo y elegante, alejándose de clichés visuales para ofrecer espacios donde el diseño, el arte y el servicio cercano se convierten en protagonistas. A esta visión se sumaron posteriormente Histórico Central y Canadá Central, consolidando un portafolio coherente que hoy figura entre los favoritos de viajeros nacionales e internacionales.

La consistencia del proyecto se refleja en los rankings: los tres hoteles del grupo se mantienen dentro del Top 10 de TripAdvisor entre más de 450 hoteles en la capital, un reconocimiento que, para la marca, representa un punto de partida y no de llegada.
La evolución más reciente se materializa en la incorporación de 20 suites premium: diez con vista directa al Zócalo capitalino en Zócalo Central y diez con vista a la Torre Latinoamericana en Histórico Central. Las habitaciones integran amenidades de alto nivel, como productos de baño Molton Brown, cafeteras Nespresso y ropa de cama de 600 hilos, pero el verdadero diferencial es la introducción de un servicio de Butler diseñado para anticipar y personalizar cada detalle de la estancia.
Patricia Jiménez, directora de ventas y mercadotecnia de Central Hoteles, explica que esta apuesta responde a un nuevo perfil de viajero que busca lujo sin perder autenticidad ni conexión con la ciudad.
“El huésped actual quiere experiencias genuinas y servicio personalizado, pero también quiere sentirse parte del destino. Nuestras suites ofrecen lujo competitivo en pleno Centro Histórico, con tarifas que resultan muy atractivas frente a otras zonas de la ciudad”, señala.
El servicio de Butler incluye desde check-in privado en la habitación hasta coordinación de experiencias, reservas, atención personalizada y apoyo en cualquier necesidad durante la estancia, una propuesta poco común en esta zona de la capital.
Para Jiménez, el valor agregado no solo está en el nivel de servicio, sino en la ubicación y la experiencia cultural que rodea a los hoteles del grupo. “Quien se hospeda aquí quiere caminar, descubrir museos, probar la gastronomía local y vivir la ciudad. El Centro Histórico ofrece justamente esa posibilidad de conexión real con la cultura mexicana”, afirma.

Otro de los grandes diferenciadores sigue siendo Café Central, un deli incluido sin costo adicional para huéspedes que ofrece alimentos y bebidas durante todo el día, desde cafés de especialidad y jugos hasta platillos completos y postres. Un concepto que ha contribuido a la fidelización de clientes y que se ha convertido en sello distintivo del grupo.
El crecimiento de Central Hoteles también acompaña el proceso de transformación del Centro Histórico, que en los últimos años ha visto mejoras en infraestructura, seguridad y oferta cultural y gastronómica, consolidándose como un destino clave para el turismo de placer.

“Estamos viendo un Centro Histórico cada vez más atractivo para el viajero internacional. Nuestro objetivo es seguir elevando la experiencia y demostrar que el lujo también puede vivirse en el corazón cultural de la ciudad”, añade Jiménez.
Con esta nueva oferta, Central Hoteles no solo refuerza su posición como referente de hospitalidad en la zona, sino que también eleva el estándar de servicio en el primer cuadro de la capital, apostando por un lujo cercano, personalizado y profundamente conectado con la esencia de la Ciudad de México.



