Baja California cerró el año con un evento que unió turismo, vino y gastronomía en un mismo relato: una cena de siete tiempos creada por los chefs Michelin más influyentes del estado —Drew Deckman, Diego Hernández y Alfredo Villanueva— acompañada por etiquetas de tres bodegas emblemáticas: Las Nubes, Bajalupano y Corona del Valle.
El encuentro, organizado por la Secretaría de Turismo de Baja California, reunió a líderes de la industria y medios de comunicación para agradecer su apoyo durante el año y para dejar clara una premisa: el estado vive un momento histórico en materia culinaria, enoturística y de posicionamiento como destino.
La cena fue, en sí misma, una declaración de identidad. No solo celebró a las bodegas y a los chefs que han impulsado al territorio, sino que también confirmó la fuerza que ha tomado la cocina bajacaliforniana en la escena nacional e internacional. El auge de los espumosos en los valles, la mirada sostenible hacia el mar y la tierra y la profunda conexión entre cocina y entorno son hoy parte de la narrativa que define a la región.


Una experiencia sensorial que recorrió el territorio
El menú comenzó con un Crudo de Steelhead Azero de Ensenada con limón preservado y aceite de pepita, maridado con un Sauvignon Blanc de Corona del Valle. Un inicio fresco y preciso que marcó la línea del resto de la noche.
Le siguió una ensalada marina de Envero, luminosa y salina, acompañada por el Kuilly Sauvignon Blanc + Chardonnay de Las Nubes. Después, los sabores de la tierra tomaron protagonismo con una calabaza de castilla servida con horchata de calabaza, macadamia y salsa X.O, armonizada con un Chardonnay de Bajalupano.
El cuarto tiempo trajo un lechón del valle de Ojos Negros con cacahuate y escabeche de verduras, maridado con un Petite Syrah de Las Nubes, para luego dar paso a un steak con zanahorias y salsa madre, acompañado por la mezcla premium de Bajalupano.
El final dulce llegó con peras en vino tinto, jocoque con miel y almendras caramelizadas, acompañadas por Cumulus, uno de los ensambles más finos de Las Nubes.
Cada plato contó un fragmento del territorio; cada copa reafirmó por qué el vino y la gastronomía se han convertido en pilares que atraen visitantes de México y el mundo.


Turismo y cocina: una mancuerna que impulsa al estado
El encuentro también destacó las estrategias de promoción turística que el estado implementará en 2026, año que se perfila como uno de los más dinámicos para Baja California. Entre nuevos proyectos, presencia nacional y el fortalecimiento de su identidad enogastronómica, la entidad busca consolidarse como referencia para viajeros que buscan experiencias auténticas, cercanas a la tierra y al producto.

La noche cerró con una visión compartida: si este ciclo termina con una velada así, lo que viene será aún más memorable. Baja California se prepara para un 2026 vibrante, respaldado por la industria, la cocina y un territorio que sigue conquistando paladares.



