A pocos meses del Mundial 2026, México se prepara para recibir una concentración de demanda hotelera sin precedentes, con ocupaciones estimadas del 85% en ciudades sede como la CDMX. Sin embargo, más allá de las inversiones en infraestructura y marketing, persiste una pregunta clave: ¿están los sistemas tecnológicos de los hoteles preparados para operar de forma integrada bajo presión?
Según Iván Acevedo, Director General de Vingcard | ASSA ABLOY en México, muchos hoteles han incorporado tecnología de forma acelerada, pero de manera fragmentada. Esta implementación por urgencia ha generado silos que dificultan la operación eficiente. Actualmente, el 54% de los hoteleros enfrenta problemas para integrar sus sistemas, que en promedio oscilan entre 25 y 35 herramientas sin comunicación entre sí.
La fragmentación tecnológica se traduce en riesgos operativos concretos durante eventos de alta demanda: filas por falta de integración en el check-in digital, saturación de WiFi, aumento del 30 al 45% en costos energéticos, y desabasto o sobrestock en amenidades. Todo ello impacta directamente en la experiencia del huésped, especialmente cuando el 26% de los viajeros espera llave digital y el 35% da por hecho el pago sin contacto. Los hoteles que no cumplan con estas expectativas podrían ver una penalización de entre 15 y 25 puntos en su Net Promoter Score.

Frente a este escenario, la preparación tecnológica no se mide por la cantidad de sistemas, sino por su capacidad de operar de forma unificada. Una solución integral permite que el control de acceso, la conectividad, la energía, las amenidades, la experiencia del huésped y las operaciones funcionen como un solo ecosistema. Esto posibilita desde preparar la habitación antes del check-in hasta redistribuir el ancho de banda por zonas o coordinar housekeeping y mantenimiento con información compartida en tiempo real.
El Mundial comenzará el 11 de junio de 2026, y la ventana para adoptar tecnologías integradas se cierra en el verano de ese año. Después, soluciones como el acceso sin contacto o la personalización avanzada dejarán de ser diferenciadores para convertirse en requisitos mínimos del mercado. Los hoteles que lleguen al torneo con sistemas desconectados enfrentarán sus brechas operativas en el peor momento posible.
La oportunidad está en integrar las seis dimensiones clave de la operación hotelera. Aquellos que lo logren antes del pitazo inicial no improvisarán: operarán con eficiencia y estarán listos para recibir a los huéspedes más exigentes y conectados de la historia.




