Lo que antes parecía exclusivo para huéspedes hoy se está transformando en una de las tendencias más interesantes del turismo contemporáneo. El concepto de “day pass” —acceder a las instalaciones de un hotel sin necesidad de hospedarse— ha evolucionado de ser un servicio poco visible a convertirse en una categoría propia dentro de la industria, impulsada por nuevas formas de viajar, trabajar y consumir experiencias.
En este contexto, plataformas como DayPass están redefiniendo la relación entre los hoteles y los viajeros. Tras el reciente cierre de una ronda semilla por 2 millones de dólares, la compañía consolida su crecimiento en un momento donde, pese a la incertidumbre global, la innovación en turismo sigue captando la atención de inversionistas.
“Cerrar una ronda de este tamaño en el momento actual significa que los inversores confían en el proyecto. Ya no es solo una idea, es una realidad con más de 700 hoteles en la plataforma, incluyendo cadenas como Iberostar, Barceló o Meliá”, explica Rafael Gómez Garrido, cofundador de la plataforma.
De servicio oculto a tendencia global
Aunque hoy parece una innovación reciente, el concepto de day pass tiene raíces más antiguas de lo que se cree. Durante años, hoteles en destinos turísticos como el Caribe —especialmente en lugares como Cancún o Tulum— ofrecían accesos de día a sus instalaciones, principalmente como una estrategia para atraer visitantes externos en temporadas bajas o generar ingresos adicionales.
Sin embargo, estos servicios se comercializaban de forma poco estructurada: llamadas telefónicas, disponibilidad limitada y escasa visibilidad digital. Fue hasta después de la pandemia de COVID-19 que esta práctica cobró fuerza, cuando los hoteles buscaron nuevas fuentes de ingresos y comenzaron a abrir sus puertas al público local.
“La pandemia cambió la mentalidad del sector. Los hoteles se dieron cuenta de que el cliente local también podía llenar sus espacios y generar un revenue que antes no estaban aprovechando”, señala Gómez Garrido.

Una plataforma para una demanda existente
Lo que hizo DayPass fue detectar una necesidad clara: la demanda existía —con millones de búsquedas mensuales relacionadas al término—, pero faltaba una plataforma que centralizara la oferta de manera accesible y eficiente.
“Nos dimos cuenta de que casi todos los hoteles vendían day pass, pero no había una plataforma seria que lo hiciera fácil. Antes tenías que llamar, preguntar disponibilidad… era un proceso muy analógico”, explica.
Hoy, la propuesta es simple: reservar en cuestión de minutos acceso a piscinas, spas, gimnasios, restaurantes o experiencias todo incluido, sin necesidad de pasar la noche. Una lógica que responde perfectamente al comportamiento del viajero actual.
El hotel como experiencia, no como estancia
Más allá de la conveniencia, el auge del day pass responde a un cambio profundo en la forma de viajar. Las nuevas generaciones priorizan experiencias flexibles, personalizadas y de corta duración. Ya no se trata de permanecer días enteros en un mismo lugar, sino de combinar múltiples experiencias en un solo viaje… o incluso en la propia ciudad.
“Creemos que el hotel también puede ser un espacio para la gente local. Puedes tomarte un día de vacaciones sin salir de tu ciudad, disfrutar un hotel que te encanta y volver a casa por la noche”, comenta Gómez Garrido.
El perfil de usuario es amplio: desde familias que buscan un día de descanso sin comprometerse a una estancia completa, hasta parejas que aprovechan una escapada breve o nómadas digitales que cambian su oficina por una piscina con buena conexión WiFi.
Un negocio atractivo para la industria hotelera
Para los hoteles, el modelo representa una oportunidad clara de monetización de espacios que, de otro modo, permanecerían subutilizados durante el día.
“Hemos visto hoteles generar más de 25,000 dólares al mes solo con day pass. Es un ingreso adicional que antes no existía de forma estructurada”, señala.
Además del beneficio económico, también se convierte en una herramienta de marketing: quienes viven la experiencia tienden a recomendar el hotel o incluso a hospedarse en el futuro.
“Muchos clientes que pasan el día luego recomiendan el hotel a familiares o amigos. Se convierte en una especie de puerta de entrada a la marca”.
Personalización y tecnología: el siguiente paso
Con la nueva inversión, DayPass apuesta por fortalecer su tecnología y mejorar la experiencia del usuario. Entre sus planes se encuentra el desarrollo de una app más robusta, herramientas de inteligencia artificial para recomendaciones personalizadas y un servicio de concierge que permite diseñar experiencias a medida.
Desde lunas de miel hasta escalas largas entre vuelos, la plataforma busca integrarse como un complemento natural del viaje.
“Queremos que el day pass sea parte de la rutina del viajero. Que cuando alguien planee un viaje, automáticamente piense qué experiencias puede sumar durante el día”, afirma Gómez Garrido.
El futuro del turismo es flexible
El crecimiento acelerado de DayPass —con miles de experiencias vendidas y presencia en múltiples países— confirma una tendencia clara: el turismo ya no se mide únicamente en pernoctas, sino en momentos.
En un mundo donde el tiempo es cada vez más fragmentado y las experiencias más valoradas, el lujo puede encontrarse en algo tan simple como disfrutar un día perfecto en un hotel… sin necesidad de quedarse a dormir.




