La ciudad de Chicago promete ser el epicentro de uno de los hitos turísticos más emblemáticos de Estados Unidos: el centenario de la Ruta 66. Bajo el liderazgo de Choose Chicago, la metrópoli despliega una estrategia integral que combina promoción internacional, programación cultural y experiencias inmersivas para convertir este aniversario en un motor de atracción turística global.
Conocida como la “Mother Road”, la Ruta 66 ha conectado durante un siglo el Medio Oeste con la Costa del Pacífico, consolidándose como un símbolo de viaje, libertad y cultura estadounidense. Hoy, con cerca de 40 millones de viajeros recorriendo alguno de sus tramos cada año —muchos de ellos internacionales—, Chicago busca capitalizar este legado histórico posicionándose como el punto de partida imprescindible de esta experiencia.
El plan de acción contempla una agenda que se extenderá durante todo el año, integrando campañas globales, colaboraciones estratégicas y contenidos digitales que invitan a redescubrir la ruta desde su origen. Además, se han implementado intervenciones urbanas como señalización especial en el centro de la ciudad, un mural conmemorativo y una plataforma digital con itinerarios diseñados para facilitar la exploración del legado de la carretera.
Uno de los ejes clave es la activación cultural, que incluye alianzas con instituciones como el Art Institute of Chicago, reconocido como el punto de inicio oficial de la Ruta 66. Ahí, nuevas obras, recorridos temáticos y actividades especiales permiten a visitantes y locales conectar con la historia de este icónico camino desde una perspectiva artística y contemporánea.
La iniciativa también se extiende a toda la ciudad con colaboraciones que enriquecen la experiencia del visitante. Desde ediciones especiales de transporte público hasta la designación de un punto simbólico de partida en el Navy Pier, que establece una conexión conceptual con el Santa Monica Pier, marcando el inicio y final de la travesía.
A nivel turístico, operadores locales, centros culturales y hoteles se suman con experiencias diseñadas para sumergirse en la Ruta 66, incluyendo recorridos guiados, paquetes de hospedaje y propuestas gastronómicas inspiradas en el trayecto. Este esfuerzo coordinado no solo busca atraer visitantes, sino también fortalecer la economía local y proyectar a Chicago como un destino cultural de relevancia internacional.




