Fort Lauderdale se convirtió, por una noche, en el escenario de Nueva York. En el marco de IPW 2026 —la principal feria de promoción turística de Estados Unidos— la ciudad de Nueva York apostó por llevar uno de sus mayores íconos culturales fuera de casa: Broadway.
El resultado fue “NYC Center Stage”, un evento que transformó el Broward Center for the Performing Arts en una experiencia inmersiva donde la música, el teatro y el turismo se fusionaron frente a miles de profesionales de la industria global.

Un espectáculo para vender destino
La presentación fue organizada por NYC Tourism + Conventions junto con Broadway Inbound y autoridades del estado de Nueva York, con un objetivo claro: demostrar que Broadway no es solo entretenimiento, sino un poderoso motor turístico.
Durante la velada, líderes como Julie Coker (NYC Tourism), Fred Dixon (Brand USA) y Ross Levi (Estado de Nueva York) destacaron el impacto del sector cultural en la atracción de visitantes internacionales.
Nueva York recibe cerca de 65 millones de visitantes al año, y Broadway sigue siendo uno de los principales motivos de viaje, con millones de asistentes cada temporada

Broadway “sale de casa”
El evento fue diseñado como una experiencia sensorial completa: luces, pantallas, música en vivo y actuaciones que lograron que, por momentos, el público olvidara que estaba en Florida.
Sobre el escenario desfilaron fragmentos de algunos de los musicales más exitosos de la cartelera actual, entre ellos:
- Chicago
- SIX
- MJ The Musical
- The Outsiders
- Maybe Happy Ending
- Two Strangers (Carry a Cake Across New York)
La combinación de talento en vivo y narrativa turística convirtió la presentación en una herramienta de promoción altamente efectiva, alineada con la estrategia de IPW: generar negocios a través de experiencias memorables.
Más que entretenimiento: una estrategia
IPW no es solo una feria, es una plataforma que genera miles de millones de dólares en futuros viajes hacia Estados Unidos. En ese contexto, Nueva York apostó por diferenciarse apelando a la emoción.
El mensaje fue claro: visitar la ciudad no es únicamente recorrer sus calles, sino vivir su cultura. Broadway, en ese sentido, funciona como una carta de presentación global.
El evento también marcó una evolución del tradicional almuerzo promocional de Nueva York dentro de IPW, transformándolo en un espectáculo nocturno mucho más dinámico y atractivo para compradores y medios.

Nueva York toma el escenario global
La apuesta funcionó. En una feria donde los destinos compiten por atención, Nueva York logró destacar al convertir su oferta cultural en una experiencia tangible.
Por unas horas, Fort Lauderdale dejó de ser Florida para convertirse en Manhattan. Y Broadway, una vez más, demostró que puede ser el mejor embajador turístico de la ciudad.




