Casa Obsidiana es mucho más que una tienda en Teotihuacán. Este espacio reúne diseño mexicano, joyería, decoración, arte, artesanías y gastronomía alrededor de uno de los materiales más emblemáticos de la región: la obsidiana. Un proyecto que busca reinterpretar la identidad de Teotihuacán desde una mirada contemporánea y convertir la visita en una experiencia que va más allá de recorrer la zona arqueológica.
Desde su inauguración en 2019, Casa Obsidiana se ha convertido en un punto de encuentro para descubrir el trabajo de creadores mexicanos y conocer nuevas maneras de entender la obsidiana, un material profundamente ligado a la historia y al territorio de Teotihuacán.
El proyecto nació con la intención clara de resaltar la identidad de Teotihuacán desde una perspectiva contemporánea, poniendo el foco en el diseño y no únicamente en la artesanía tradicional. La tienda reúne actualmente 94 marcas de diseño mexicano, creando una selección que abarca joyería, accesorios, decoración, escultura, textiles y mobiliario, además de piezas artesanales y propuestas de arte.



La variedad también permite descubrir objetos provenientes de distintas regiones de México. Hay artesanía local, piezas hechas completamente a mano y creaciones de otros estados, que conviven con propuestas de diseño contemporáneo.
Así, Casa Obsidiana funciona como una especie de escaparate de la creatividad mexicana siendo un lugar donde lo ancestral y lo actual dialogan a través de los materiales, las técnicas y las historias detrás de cada pieza.
La obsidiana como protagonista
Como su nombre lo anticipa, la obsidiana ocupa un lugar central en el proyecto, por lo que puedes encontrar piezas de joyería, accesorios, objetos decorativos y propuestas de diseño realizadas con este material volcánico, reinterpretado desde una estética contemporánea.

Uno de los elementos que más llama la atención se encuentra al fondo de la tienda y es un muro de obsidiana inspirado en las pirámides de Teotihuacán. Su diseño incorpora dos tipos de obsidiana, pero quizá la pieza más espectacular es su espejo de obsidiana, considerado el más grande del mundo. Para realizarlo fueron necesarios cuatro años de trabajo y una roca de más de una tonelada.
Casa Obsidiana Café
La experiencia en Casa Obsidiana no termina en la tienda. El proyecto también cuenta con una cafetería, perfecta para hacer una pausa después de visitar las pirámides o para convertir la visita en un plan gastronómico.
Durante los fines de semana, uno de sus atractivos son las pizzas, disponibles únicamente viernes y sábados. Entre las opciones que vale la pena probar está la de huitlacoche con chapulines, una combinación que lleva ingredientes profundamente mexicanos hacia un formato contemporáneo.


La carta de bebidas también tiene propuestas originales. Una de las imperdibles es el néctar de dioses con espresso y limón, una combinación inesperada que juega con sabores y referencias locales. También está el matcha mexa con fresa, ideal para quienes buscan una bebida fresca y diferente.
Para el postre, el brownie con helado de maíz es otra de las recomendaciones que vale la pena guardar.



