Guadalajara está de fiesta, del 26 de agosto al 06 de septiembre la Perla Tapatía será el escenario del XXXIII Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería, posicionándose como uno de los grandes referentes culturales de México ante la comunidad internacional, ya que el mariachi ha sido nombrado por la Unesco como “Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”.
Generar oferta aérea a costa de bajar la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA) es una historia vieja, tan vieja como la estrategia de garantizar asientos para “calentar” una ruta aérea, regularmente usada por los gobiernos de los estados. Ambas son medidas temporales y artificiales, que ayudan a reducir en cierta forma el costo del transporte aéreo para que suene atractivo para el cliente final, pero que en el momento de que dejan de existir -entre otras cosas-, los pasajeros de inmediato dejan de viajar en esos aeropuertos y en esas rutas.
Guadalajara, también conocida como la Perla de Occidente, es una ciudad que alberga grandes secretos que te cautivarán. Considerada un lugar cosmopolita, cuenta con lugares imperdibles que debes recorrer en tu visita, mientras disfrutas la belleza de sus calles repletas de historia y tradición.
Guadalajara está de fiesta, del 26 de agosto al 06 de septiembre la Perla Tapatía será el escenario del XXXIII Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería, posicionándose como uno de los grandes referentes culturales de México ante la comunidad internacional, ya que el mariachi ha sido nombrado por la Unesco como “Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”.
Viajar ya no termina cuando se cierra la puerta de una habitación. Para muchos viajeros, la experiencia comienza mucho antes y continúa después del check-out: una cena especial, un partido, un concierto, una escapada de fin de semana o ese plan que llevaba meses en la agenda.
Guanajuato llegó a Ciudad de México con una invitación que va más allá de visitar sus ciudades y pueblos: descubrir aquello que todavía permanece fuera de las rutas habituales.
Hay regiones vinícolas que ya forman parte del imaginario colectivo y otras que todavía conservan algo mucho más difícil de encontrar: la sensación de descubrimiento. Más allá de Napa y Sonoma, distintas zonas de Estados Unidos están construyendo una identidad propia alrededor de pequeños productores, paisajes singulares y experiencias que acercan al viajero a la tierra y a quienes la trabajan.